Por BlogJamonIberico
Las exportaciones de jamón ibérico de calidad se incrementaron a lo largo del año 2009 en algo más de
un 10% y se comercializó el producto en 90 países de los cinco continentes, algo que supuso que durante el año anterior salieran de las fronteras españolas unos 200.000 jamones ibéricos.
La mayor parte de esa producción, casi el 90% fue a parar a las mesas de los principales consumidores del jamón ibérico español de calidad, alemanes y franceses. El hecho de que galos y germanos mantengan niveles tan altos de consumo de jamón ibérico no es fruto de la casualidad, ni del capricho. Es consecuencia del trabajo constante de toda la industria española del jamón ibérico, del conocimiento que los ciudadanos de esos países tiene sobre las excelencias del jamón ibérico que muchos han conocido como turistas en nuestro país, pero, sobre todo, por la misma calidad del producto. Una calidad que siempre ha estado en la valoración de esos mercados, por encima de cualquier consideración sobre el precio.
La conquista, de esos mercados y de otros mucho más lejanos y ajenos a la cultura gastronómica española, como el mercado chino o el japonés, ha sido muy corta y muy trabajada. El jamón ibérico, hasta hace unos años, sólo se producía para el mercado interior, sin embargo cuando se han abierto las fronteras de otros países con la admisión de las normas sanitarias extranjeras, se ha podido comprobar que el jamón ibérico es muy competitivo, y todo cuando el precio del producto en destino llega a triplicar el de las mismas piezas en España.
La barrera que han de superar los productores de jamón ibérico españoles que se lanzan a la conquista de mercados lejanos es el desconocimiento que se tiene sobre el jamón ibérico de calidad. En ocasiones, la estrategia de introducción del jamón ibérico ha sido unir sus productos a los cárnicos y exhibirlos en las zonas de venta de forma conjunta, como ha sucedido, por ejemplo, con Japón.
En otros casos, la táctica ha sido aprovechar las cadenas de restaurantes especializadas en comida española que son reconocidas en los futuros países importadores o, en su caso, las de supermercados seleccionados como también ha ocurrido en Japón, pero igualmente en Estados Unidos.
En otras ocasiones, son los hoteles de prestigio, los chefs locales y sus cocinas, los que han hecho de prescriptores. Pero en otras, a las cooperativas y a las grandes productores de jamón ibérico español las oportunidades se les han presentado en formas de lo más diversas, como es el caso de las ferias gastronómicas, para los casos de China, Australia y de Nueva Zelanda.
En China, se ha aprovechado la sinergia de la introducción de productos de joyería españoles para dejar ver también al jamón ibérico. No hay que olvidar que China, según algunos censos no oficiales, podría contar ahora mismo con casi 50 millones de millonarios, nuevos ricos que tienen una particular forma de consumir. Aman la ostentación y los signos externos de riqueza. La industria española del jamón ha planteado el desembarque y la extensión del comercio del jamón ibérico en China dentro de ese planteamiento de ‘producto exclusivo y de delicatessen de lujo’. En China, el precio es lo de menos, la calidad y el lujo es lo que cuenta.
El siguiente paso para las exportaciones de cárnicos en el exterior, el de que la industria española pueda disponer de mataderos reconocidos por las diferentes administraciones sanitarias. Se ha avanzado mucho en Estados Unidos y en Canadá, pero aún queda mucho por hacer, mucho camino por recorrer.
Uno de los principales problemas a los que se enfrenta la industria española productora de jamón ibérico en sus ventas al exterior es la competencia del jamón italiano de Parma, de indudable menor calidad, y cuyas características alimentarias el consumidor extranjero no acaba de discernir. La labor del productor español aquí es doble, a la tarea pedagógica que acompaña a la divulgación de su producto hay que acompañarle ahora una tarea de marketing que ayude a discriminar ambos productos, que diferencie y categorice claramente al español.
Ahí están el mercado brasileño, el venezolano o, uno más importante, el mejicano, donde el jamón ibérico de calidad tiene y va a tener más oportunidades para marcar su diferencia, lo que lo hace diferente, el valor de su calidad.
Fuente Blogjamoniberico