La industria porcina de Yucatán, misma que llegó a contar con 160 productores y alrededor de mil granjas en el Estado, se encuentra en un momento de profunda crisis que ha llevado al cierre de las mismas, pérdidas de empleo y una baja considerable en la reproducción de cerdos.
Así lo informó el presidente de la Asociación de Porcicultores de Yucatán, Carlos Ramayo Navarrete, quien explicó que el año pasado, semanalmente se reproducían 150 mil cerdos, ahora de enero a este mes de marzo, la producción es de 100 mil a la semana.
Déficit de 50 mil cerdos menos que se refleja en la pérdida de mercado nacional y extranjero, porque ya no hay suficiente producto para atender la demanda de esa carne, recalcó.
El año pasado-reiteró-hubo cierre de alrededor de 500 granjas, de enero a marzo de este año, han cerrado otras 60 granjas, y se han perdido más de 400 empleos, quedando solamente vigentes alrededor de 90 granjas y unos 300 empleos pero todo se viene para abajo por la crisis económica mundial.
Si Yucatán anualmente producía un millón 500 mil cerdos anuales-comentó-para este año la producción se va a caer considerablemente y solo se reproducirían un millón de animales.
Suficientes para abastecer al mercado local y nacional e insuficiente para el abasto en el mercado de Estados Unidos, Canadá, Centroamérica, Europa y Sudamérica.
Tiene mucho que ver el alto costo de la tonelada de maíz forrajero que tiene un precio de cuatro mil pesos más el servicio de flete viene costando cuatro mil 500 pesos..
Además se importa sorgo, soya y medicamentos para el cerdo, todo ello representa gastos por más de un millón de pesos mensuales para los 90 socios de los 160 que hasta hace un año estaban inmersos en la actividad.
Por si fuese poco-sostuvo-los porcicultores tuvieron la urgente necesidad de aumentar el precio de la carne de cerdo que pasó de 35 a 55 pesos en el mercado local.
Pero no hay alternativas-agregó-no tenemos ingresos y sí mucha salida de dinero, el Gobierno Federal no apoya con un 50 por ciento para el subsidio de maíz forrajero, sorgo, soya, trigo.
La Secretaría de Economía en diciembre del año pasado se preocupó más de que los pinos procedentes de Estados Unidos y Canadá no costaran tanto en el país y lo subsidiaron en un 50 por ciento para que las familias colocaran sus arbolitos por Navidad.
Es un insulto humillante al pueblo porque no subsidian la carne de res, de pollo, de cerdo, de pavo y de cabrito, y para colmo de males, empresas norteamericanas y canadienses están abriendo sus negocios en el Sureste, Centro y Norte del país para vender carne de cerdo y con todas las condiciones fitosanitarias.
Mientras que en Yucatán-abundó-los porcicultores luchamos para que haya una Rastro TIF Federal para un mejor control de la carne y que los campesinos produzcan granos para alimentar al ganado, cerdos, ovinos y pollos.
El año pasado-recordó-la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), anunció una inversión de 80 millones de pesos para la construcción de un Rastro TIF Federal.
“Pero el Ayuntamiento de Mérida y el Gobierno del Estado, empezaron a pelear quien haría la obra, ahora el dinero ya no está disponible porque un asunto de beneficio para los porcicultores se convirtió en político”, finalizó.
Fuente Yucatanalamano.com