DIEGO LOZANO, sentado al frente junto a su esposa María Sagrario Derruguete y algunos de sus empleados, en el restaurante Diego’s Andalucía, de Granada’s Shopping Plaza, en la calle 8 y la avenida 48.
Los sabrosos platos españoles de tradición andaluza están de regreso en Miami.
El empresario Diego Lozano abrió las puertas del Diego’s Andalucía Tapas & Delicatessen para reencontrarse con sus clientes y disfrutar del placer de compartir una buena mesa junto con ellos.
El acogedor restaurante ubicado en el 4825 SW 8 St. –en Granada Shopping Plaza– consta de un amplio comedor, un bar y un área de delicatessen con productos de primera calidad, una completa carta de vinos de España, y un gran surtido de chorizos, quesos y jamones.
En el salón se respira un ambiente de familiaridad, lleno de música, calor y aromas típicos del mediterráneo.
“Tu entras a Diego’s como cliente y sales como amigo”, exclamó Lozano. “Es que yo, lo que más he entregado a mis clientes, es justamente mi amistad”.
Lozano, de 65 años, está casado desde hace cuatro décadas con María Sagrario Derruguete, con quien tiene 3 hijos: Olga, Ana Isabel y Diego Jr. Sagrario trabaja administrando la taberna y encargándose de las adquisiciones y los inventarios. El lugar tiene otros ocho empleados.
Diego’s se destaca por su enorme variedad de tapas incluyendo bacalao con aceite de oliva, espárragos con mayonesa, muslitos de pollo a la cordobesa, patatas ali-oli, gazpacho andaluz, fritura de bacalao, pisto manchego, gambas rebozadas, montadito de morcilla y cebolla, huevos rotos Lucio y Huevos Diego.
Se pueden seleccionar tapas frías o calientes, bocatas, jamones jabugo y pata negra, quesos y chorizos variados, incluyendo queso manchego curado en aceite de oliva.
También sobresale en la cocina típica española el cocido madrileño, las lentejas estofadas, y la paella.
Marta Guerra, una clienta de Diego’s nacida en Alicante, disfrutaba hace una semana junto a su hijo Eric Tuozzo de una deliciosa cena, que incluía pimientos al piquillo y el pulpo a la gallega.
“Me encanta Diego, tan cariñoso y carismático, que te hace sentir en tu propia casa”, afirmó.
Elvira Willich, de Valencia, dijo que “la energía de Diego es increíble, es como un imán que te atrae. Además, ¡cocina de maravillas!”
Lozano llegó a Miami en 1994. Creció en el seno de una familia que dominaba los secretos de su profesión y las destrezas culinarias. De hecho, afirma que su madre lo trajo al mundo en la cocina de su restaurante, ubicado en la misma casa, en el pueblo de Alcalá la Real, en Jaén, al sur de España.
“Los dolores de parto los tuvo cuando cocinaba y dio a luz en su propia casa”, dijo Lozano.
La pasión con que Lozano vive cada día su profesión es, sin duda, resultado de esta herencia familiar. A los 14 años se negó a ir al colegio y sus padres lo castigaron obligándolo a limpiar pescados y fregar platos en la taberna de la familia Los Malagueños.
“Me hicieron un favor”, relató.
A la semana siguiente los castigos fueron mayores “hasta que no les quedó más remedio que aceptar que me quedara trabajando con ellos en la taberna”.
Con 18 años decidió continuar su aprendizaje culinario a bordo de un barco mercante donde trabajó como camarero de la tripulación, compartiendo responsabilidades con italianos, griegos y yugoslavos. Pero su aventura terminó abruptamente tres años después cuando el buque naufragó y su tripulación quedó un mes en una isla en Gran Bahamas, alimentándose de lo que lograban pescar.
“Allí terminó mi carrera de marino”, recordó.
De regreso en Madrid abrió El Perol, en 1960, y con el paso de los años seis nuevos negocios, entre cafeterías, restaurantes y tabernas.
Su vida cambió a principios de los años 70 cuando conoció al empresario cubanoamericano Jorge Mas Canosa, con quien estableció una gran amistad.
El 9 de noviembre de 1994, alentado por Mas Canosa, y entusiasmado con la idea de crear un restaurante español en una ciudad que le atraía por ser un centro de negocios y comercio internacional, Lozano inauguró Diegos’s Restaurant en Coral Gables con una gran fiesta a la que fueron invitadas 4,000 personas, de las que llegaron 2,000.
“Había tanta gente y preguntaban: `¿Quién es Diego?’ Así que decidí subirme a una mesa y gritar `¡Diego soy yo! y los quiero aquí mañana, pasado y por muchos años más’ ”.
Pero la crisis económica lo obligó a cerrar el famoso restaurante el 13 de julio del 2008 después de 14 años.
“Tomé un año y medio sabático pensando qué podía hacer para reencontrarme con mi público”, dijo.
Y acabó por crear el Diego’s Andalucía donde, además de ofrecer sus deliciosos platos españoles, presentará eventos culturales y espectáculos musicales.
Como parte de esta nueva etapa creativa, Lozano lanzará una revista bimensual gratuita que llevará su nombre y que incluirá en sus páginas atractivos reportajes del turismo español, crónicas de arte y cultura, y una completa selección de recetas de sus más famosas tapas.
Fuente ElnuevoHerald